Pasado el día de la madre, meditados todos los buenos y malos momentos (que también los hay), me alegro de decir, que me encanta el nuevo título que tengo: Mamá.
Ahora hay una parte de mí dando pasitos, balbuceando tatata y dando palmitas. Un miniyo que empieza a pegar mordisquitos, ha descubierto que si te mete el dedo en el ojo, lo cierras (como no!), al que le empiezan a flipar las fuentes (o todo lo que eche agua). Me tiene loca (loca, loca, loca). Hay un babero por ahí???
Poseso, que estoy loquita con mi nene. Y para celebrar este día, me han hecho regalitos. Mi familia me ha regalado un ramo de flores con dos rosas rojas y una blanca, que mi madre es muy detallista para esto. Y luego mi hermana (la Kukiiiiiiii) me regaló un álbum de fotos Hofmann hecho con muuuuucho mimo. Kukita, me encantó, aunque no cayese ninguna lagrimita.