Antes de que os echéis la manos a la cabeza, os explico:
Después de la revisión de los 18 meses, estoy convencida de que cuando vamos a la pediatra, le salta una alarma en la pantalla con luces de neón parpadeando "Teta y colecho!!!!"
Creo que cada vez aguanto menos la intromisión de los demás (enfermeras, pediatras, madres que se creen gurús y demás gente con opinión) en mi manera de criar a Minino. Supongo que cuando tienes claro lo que quieres que viva tu hijo/a, es lo que pasa.