Antes de que os echéis la manos a la cabeza, os explico:
Después de la revisión de los 18 meses, estoy convencida de que cuando vamos a la pediatra, le salta una alarma en la pantalla con luces de neón parpadeando "Teta y colecho!!!!"
Creo que cada vez aguanto menos la intromisión de los demás (enfermeras, pediatras, madres que se creen gurús y demás gente con opinión) en mi manera de criar a Minino. Supongo que cuando tienes claro lo que quieres que viva tu hijo/a, es lo que pasa.
Os cuento un poco la historia. Llegamos a la sala de la enfermera y ésta revisa al niño: peso, longitud, etc. Le pone la vacuna de turno (si, no soy una ecomadre de pro...) y después de calmar a Minino, y de que la pediatra termine de hablar por teléfono, pasamos a su consulta, media hora estuvo Minino en pañal.
Creo que lo he comentado antes aquí, la pediatra de Minino, fue mi pediatra. Sí, sí, habéis leído bien, mi pediatra. Está mujer se conserva estupendamente, os lo juro. Además es madre de 8 hijos. OCHO.
Para empezar, confunde a Minino con Hello Kitty.... pero vamos a ver!!! Si tienes las fichas en el ordenador y otra en papel, no pone en ningún lado que mi pequeño tiene un apéndice entre las piernas!!! Grrrrrrrrrrr
Comienzan las preguntas. ¿El niño desayuna su vaso de leche con cereales? No, lo primero lo coge directamente de la teta de su madre y lo segundo, se lo prepara su mamá con mucho mimo en un bol. ¿Come las 3 piezas de fruta? Pos no. Y mira que lo intento, pero después de comerse un plátano, más grande que su estómago, pues mira tú, no quiere comer nada más.
Varias preguntas después y con una tensión en el ambiente que casi tenía estática, llega la revisión física, para Minino: la hora de la tortura. Papá y Mamá Minino acompañan al pequeño en ese trago. Según la pediatra, allí sobraban manos, así que como una borrega, voy y le dejo al papá solo, acordándome de toas sus muelas a grito pelao en mi cabeza. El niño me mira con si lo llevasen al matadero, pobrecico mío! Casi me saco la teta allí mismo para que se calmara, pero lo mismo me da un castañazo con el "fonendo".
Escribiendo en su informe me pregunta si sabemos, mirándome a mí (¿sabes?), cómo manejar una rabieta. Pensé el porqué de esa pregunta, si mi pequeño entra en estado de cólera desde que tiene un año. La verdad es que ahora son más espectaculares, él lo pasa peor y nosotros también. Bueno, que me lio. Le pregunté a la pediatra un poco ojiplática que qué quería decir. Me contesta con aires, que a ver si sé manejar una rabieta, esta vez dirigiéndose a mí únicamente, a Papá de Minino ni le mira. Le digo que sí, of course. La tensión bizzzzzzzzzzzzzzzzzzzzsssssss, chán chán!!! Y a partir de ahí escuché: brwa brwa brwa...
Así que con mi niño en brazos, agarrado a mis tetas como si no hubiera un mañana, salgo de la consulta seguida por Papá de Minino y dando las gracias por la consulta a la pediatra, que somos muy educados.
P.D.: Papá de Minino ha dicho que se me ve el plumero según entro por la puerta, pero es que me puede!!
Ostras, la verdad, no entiendo porque los pediatras creen que saben también sobre educación infantil...si son médicos! Cuando leo entradas así me doy cuenta de la suerte que tengo...mi pediatra no hace ni una pergunta sobre alimentación, ni hábitos ni nada...mira el peso, pregunta si está todo bien y ale, pa casa.
ResponderEliminarDe vuelta por aquí!!
ResponderEliminarYo también lo flipo con los médicos en general, pero con los pediatras en particular. Una cosa es que animen, aconsejen, o compartan experiencias, y otra muy distinta que te juzguen.
A mi también se me cambiaría la cara como dice tu chico.
Un besito.
Qué manía en meterse en lo que ni les incumbe ni es su oficio.
ResponderEliminarNosotros tenemos una pediatra estupenda, que por algo nos cambiamos. Pero la enfermera... es otro cantar.
Un abrazo.
No sé porqué no os puedo contestar individualmente, las demás pueden....joooooooooo
ResponderEliminarAnna, la verdad es que la pediatra de Minino es un poco rotenmeyer. La verdad es que si que tienes suerte, la mía se mete hasta con los menús de gourmet que le preparo al enano. Pero bueno, que le corto cada vez que me toca las pelotillas.
Si Trax, le quité el polvo al teclado y todo. Algunos tienen un tacto que... dan ganas de mandarlos a la mierda, hombre ya!
Carol, entiendo que se metan en el tema de la alimentación, la psicomotricidad o yo que sé. Pero el tema rabietas...
Cambiarme de pediatra...ummmmh...tentador. En mi caso, las enfermeras son majetonas, hasta ahora.
Besotes a todas.
Es que si ha criado a ocho hijos pensará que ya se las sabe todas... En fin, siempre puedes intentar cambiar de pediatra... Un beso
ResponderEliminarOcho hijos, imáginate como sería la hora de dormir...
EliminarLo de cambiar de pediatra, me lo estoy pensando.
Besote
Si, seguro que con 8 hijos no ha vivido ni una sola rabieta, ja! Voy yo y me lo creo...pues hija, haberte sacado la teta ahí mismo y haberle dicho, ves? Ves cómo se controlar una rabieta? Estúpida? Jaja, bueno esto último se puede omitir. Y cada uno cría a su hijo como quiere y en beneficio de su minino. Colecho, teta a demanda hasta cuando se quiera...acaso hacemos daño a alguien?
ResponderEliminarControlar una rabieta con la teta, me ha supuesto una super-dependencia de Minino, así que "me estoy quitando".
EliminarLo de llamarle estúpida, así a la cara, solo ha pasado en mis sueños más salvajes, jajaja!
Te estas quitando? Anda! Es que tiene sus ventajas y desventajas, estoy de acuerdo.has probado con el chupete?
ResponderEliminarchupequé??? No los quiere ni en pintura!! Le dan unas arcadas brutales. Tendré que empezar a dejarle dormir por sí mismo, peeeeeeeeero, evitando a Estivill, of course.
EliminarAcepto sugerencias!!!!!
Estivill me suena algo...pero nada bueno.algún muñeco, gasita la cara, lazos para agarrar...que tengas suerte, aunque creo que estos pobres se acostumbran rápido a todo lo que les proponemos. Yo pensaba que pimpillo no se podría dormir nunca sin mecerle, y se acabo acostumbrando, así que...mucho ánimo de todas formas
Eliminar