lunes, 11 de abril de 2011

Horas de sueño

No, no voy a hablar de las horas de sueño que menguan al ser mamá (y de qué manera), que ese tema da para otro post. Si no de los horarios que tiene Minino para dormir.

El otro día nos levantamos prontito, con el calor que ha estado haciendo estos días no hay quien duerma a pata suelta, y menos si duermes con una miniestufa pegada al cuerpo. Normalmente Minino se echa una siesta a media mañana, pero otros días aguanta como un campeón (sin rascarse los ojitos ni destrozarse a arañazos las orejas) hasta después de comer.

Este día estaba hecho polvo, con el cuerpo baldao del calor y del poco sueño de la noche. Después de estar toda la mañana intentando que Minino se durmiera (que el pobrecito se iba a sacar los ojos de tanto rascarse) y pasarme con la teta fuera media mañana, y la otro media a ro ro, el pobrecito se quedó dormido 20 metros antes de llegar al portal de casa. ¡¡Y eran las 2 de la tarde!!  A mí me rugía el estómago del hambre... pero el sueño de Minino tenía prioridad. Así que me quedé sentada en el portal, que hacía muy buen día. Parece ser que a esa hora entran o salen todos mis vecinos. Le vieron dormido la mitad de los habitantes de mi bloque.

Estuve 45 minutos en el portal, velando por el sueño de mi pequeño, hasta que un tontolculo pegó un grito cuando pasaba a nuestro lado. Ayyyyyyyyyyyy........!!!!!!!

Ale, así que nos subimos a casa, con el cuerpo medio descansado, y con el estómago requeterugiendo.

Si es que a veces el sueño nos coge en situaciones un poco raras. ¿No os ha pasado nunca?

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