Hace un año que nació mi pequeño amor.
Hace un año que me estrené como mamá, que mi cuerpo se abrió, para que una parte de mí viera la luz. Tengo el recuerdo grabado a fuego en mi memoria, el momento en el que Minino salió de mi vientre, primero la cabeza, los hombros, las caderas y los tobillos. La epidural dejó que mi cuerpo sintiera ese momento mágico.
Hace un año que ví por primera vez esa cara, con los ojitos hinchados del cansancio, que querían ver. La primera vez que sentí ese cuerpo caliente, húmedo, grisáceo y conocido encima de mi vientre. Ver cómo buscaba su alimento, todavía en el paritorio, me desconcertó.
Hace un año que empecé a contar todos sus dedos, que tocaban mi cara, buscaban contacto. No sé cuántas veces habré contado mentalmente (1, 2, 3, 4 y 5), tocándole las yemas de los dedos. He repasado millones de veces sus labios con mis dedos, una copia exacta de los de su papá. Todavía me sorprenden esas pestañas eternas que enmarcan una mirada única.
Hace un año que me enamoré de nuevo.
Felicidades a minino! Y felicidades a ti también!
ResponderEliminarUn entrada preciosa.
Besotes.
Gracias Trax. Muxus.
ResponderEliminarQué bonito Nereites, enhorabuena por ese año del peque, por ese primer año de maternidad.
ResponderEliminarMe alegra volver a tenerte por aquí.
Un besazo.
Gracias Carol.
ResponderEliminarHa sido un buen año. Minino se ha portado como un jabato en la celebración de su cumple. Y la familia se ha vuelto loca comprando regalos.
Felicidades!!!
ResponderEliminarAy, un añito ya!
Gracias Carol. Un añito ya, si, y no me he enterado... pero lo he disfrutado todo, enterito. Verle intentando apagar la velita ha sido un momentazo.
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