Aviso: hay veneno, muuuuuuuuuuucho veneno, y pide paso...
Minino nació un jueves 22 de julio a las 23:17, así que las "visitas oficiales" empezaron el viernes, al punto de la mañana. El Papá de Minino se fue a casa para asearse y descansar en cuanto vino su madre, osea mi suegra. Yo creo que eran las 8 o las 9 de la mañana. Mis padres, por dejarme dormir vinieron más tarde. Primer error (se tomó pleno derecho de estancia). La suegra no se movió de la habitación ni para mear, yo creo que se puso un par de dodot talla 6 empalmados entre sí, y tiró con eso todo el santo día!!
Imaginaos la tensión que pude acumular el día siguiente a parir:
- ir al baño con la poca dignidad que me dejaban los puntos, que parecía House. Poco más y se mete en la ducha conmigo, menos mal que mi hermana (La Kuki) se echó delante de ella, que si no, no sé qué hubiera sido de mí. Necesitaba llorar y aproveché la ducha y el hombro de mi hermana.
- intentando darle teta con ese camisón diseñado por el mismo demonio, que para sacarte una teta te tienes que despelotar de cintura para arriba, con los ojos de mi suegra clavados en mis pezones para ver si salía algo (¿qué, te toma? no sé cuantas veces me pudo decir la frasecita de los cojones, y todavía me la dice...). Segundo error (hacerle partícipe de todos los momentos). En una de las tomas, Minino se atragantó, de pura ansia, y casi me puso más nerviosa mi suegra que el niño. Joder, que me hizo llamar a una enfermera, la cual pensó que el nene había tenido una hipoglucemia, porque no había tomado (ni necesitado) teta en varias horas. Así que pinchacito al canto para medir la glucosa, y la recomendación (biberón en mano) de una ayudita, que seguro que el niño estaba pasando hambre. "Si es que no me dejáis darle teta a gusto, coño!!"
- cambiarle el pañal al enano, cosa en la que era supernovata, y mi suegra detrás mirando, en silencio... un agobio!!
Ella lo hacía con toda la buena voluntad del mundo, pero coño, que necesitaba dormir, y con ella allí, a los pies de mi cama leyendo el periódico en la mesita, me resultaba un poco difícil.
Mis padres y mi hermana vinieron a ver al niño y a saber cómo estaba yo, estuvieron muuuuuuy correctos en todo. Mi madre, mi hermana y yo nos entendemos con la mirada, supongo que os pasará a muchas. Cuando mi familia vio que yo necesitaba estar sola, después de haber malcomido, decidieron que era buena hora para irse ellos a comer. Invitaron a mi suegra a irse con ellos, y..... adivinad!! Se quedó haciendo guardia, por si yo necesitaba algo. No comió en todo el día. Si, necesitaba algo, claro que sí, DORMIR, pero no pude cerrar los ojos ni medio segundo con ella allí. El niño estaba tranquilo, en el hospital fue un santo, ni lloró. Podía haberme venido a casa superdescansada, pero no.
Escuché sus tres partos (el primero fue Papá de Minino) no sé deciros las veces. Hasta la episiotomía me tenía!!! Lo mal que lo pasó, que estuvo dos días con contracciones, nosecuantas horas en el potro, que bla bla bla. Si señora, ahora sé que un parto es un momento duro, que marca un antes y un después en la vida, pero, eso fue hace 32 años y el mío no hace ni 12 horas que ha sido, ¿podemos hablar un poquito sobre mí? O mejor, dejemos que el silencio inunde nuestros oídos... Protagonista absoluta, ya sabéis.
Tercer error (no decirle que se fuera) Si venían visitas de mi familia, ella no se movía de la silla, si acaso para acercarse al nene, marcando territorio. Diosssss, lo que me cabreó eso. Si tenía al niño en brazos o encima de la cama, tenía que estar ella a menos de un metro de distancia. Así que opté por no cogerlo hasta que se fuera (por desgracia para mí). Por lo menos respetó cuando vinieron mis amigos, que estuvieron 5 minutos de reloj y entraron en dos tandas, para que no se llenara la habitación y que yo no me agobiara. Cuando le llamaba alguien por teléfono y le preguntaban por el niño, les invitaba a subir y luego me preguntaba si yo les daba permiso (si ya le has dicho tú!!) o directamente me pasaba el teléfono (que no estoy para nadie, ¿qué parte no has entendido?). Mekagoentó, si ahora fuera...a mí no me pilla en otra de esas. Recibí visitas de amigos suyos, por supuesto, con regalitos que tuve que abrir en el momento, y yo con la cabeza en ese canijo dormido en la cuna, al que apenas tomé en brazos su primer día de vida. Como me arrepiento de eso, todavía me duele haber sido tan tonta, y haberme dejado llevar por las decisiones de otros.
Doce horas se pegó de guardia a los pies de mi cama, de 8 a 8, es que ni los angelitos de la guarda están tanto rato. Lo
Fijaos que hace un año de todo esto, y todavía estaba dando vueltas por ahí, perpetuando un recuerdo nada agradable. Pero como siempre se aprende de los errores, tranquilas, que cuando venga el/la siguiente, empiezo a hablar y a poner las cosas claras desde el minuto 1.
Ale, guapas, perdonad por el tostón que os soltado, pero no sabéis lo tranquila que me he quedado.
Menuda suegra estupenda te has echao... Yo lo llevé bien, excepto por la compañera de habitación de la última noche, una señora que iba por su tercero y resulta que tooooooda su familia vino a verla nada más ingresar, y se asomaban a la cortina para vernos a nosotros, pero sin pudor ninguno vamos... Si es que la gente a veces no piensa lo que hace, como tu suegra. Para el próximo déjala avisada.
ResponderEliminarbesotes guapa!! Encantada de escuchar tus desahogos!!
Ufff, madre mía,¿pero la gente cómo es así?
ResponderEliminarMi compañera de habitación las dos últimas noches estuvo super correcta, y la gente que vino a verla también.
Mis visitas no creo que estuvieran tan diplomáticas. Pero como digo, me pasa una vez, dos no.
Gracias por estar detrás de esa pantalla, necesitaba contar esto, más de lo que creía.
JO, qué agobio, por Dios!!! Yo tuve la habitación llena desde el minuto uno en que me subieron, en tres días no descansé nada de nada. Solo respetaron mis padres y mis suegros...la próxima vez no viene más que la familia cercana y punto!
ResponderEliminarMadi, la próxima vez ponemos un gorilón en la puerta, a ver quien (tiene huevos) pasa.
ResponderEliminarHubo un momento, en el que yo misma me fui de la habitación (con mis puntos y el camisón de "fiesta") porque no aguantaba más.
Bendita paciencia!
ResponderEliminarTu desahogate, que falta te hace y motivos te sobran. El error fue no decir lo que necesitabas, pero no le des vueltas, de estos errores aprendemos. Yo también haré las cosas diferentes si hay una próxima vez.
Gracias Carol, la verdad es que estoy haciendo terapia con vosotras, jajaja! La Matrix-fera es algo fantástico...
ResponderEliminarBesotes.
Hola Nereites, solo paso para decirte que te he dejado algo en el blog. Pásate. http://nuestrapequenacria.blogspot.com/2011/08/mas-premios-gracias.html
ResponderEliminarBesos!!
jua, jua, jua! por lo menos no te enseñó la epi ¿o sí?...
ResponderEliminarEn el embarazo me pasé horas al telefono explicando que SI les quería y NO quería visitas hasta pasados por lo menos 10 días ¡dió resultado!
Abrazos!
MaGiA: Lo que me faltaba!! Ya visioné con bastante claridad la salida al mundo de Papá de Minino, forceps y cabecita deformada, incluida. Pobrete mío.
ResponderEliminarEse hubiera sido el momento de decir, venga señora, a la puta calle!
Bienvenida y gracias por comentar.
Chica, parece mentira, que estamos las dos casi a un año de haber parido y aun dandole vueltas a la cabeza sobre eso. Yo no me puedo quejar de mi suegra, la verdad, he tenido suerte. Pero visitas porculeras, hubo algunas
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